Cuando un banco te ofrece un crédito personal, el número que más aparece en los anuncios es la tasa de interés nominal. Ese número casi siempre es el más bajo y el menos relevante. El CAT es el que te dice la verdad.

Qué es el CAT y por qué existe

El Costo Anual Total es una medida estandarizada que establece Banco de México para que todas las instituciones financieras expresen el costo real de un crédito en los mismos términos. Incluye no solo la tasa de interés, sino también comisiones de apertura, seguros obligatorios, cargos por administración y cualquier otro cobro vinculado al crédito. La tasa nominal no incluye nada de eso.

Un banco puede anunciarte una tasa nominal del 18% anual, pero si cobra $500 pesos de comisión de apertura sobre un crédito de $10,000, más un seguro de vida vinculado de $80 pesos mensuales, el CAT puede estar fácilmente en el 28% o más. La diferencia entre el 18% que viste en el anuncio y el 28% que realmente pagarás es lo que el CAT hace visible.

Tasa nominal versus CAT: el ejemplo que importa

Supón que necesitas $20,000 pesos a 12 meses y comparas dos opciones.

Crédito A — Banco tradicional: Tasa nominal 24% anual. Comisión de apertura: $800 pesos. Seguro de vida: $60/mes. Mensualidad aproximada: $1,990 pesos. CAT real: aproximadamente 36%.

Crédito B — Institución digital: Tasa nominal 30% anual. Sin comisión de apertura. Sin seguro obligatorio. Mensualidad aproximada: $2,040 pesos. CAT real: aproximadamente 32%.

El crédito A tiene tasa nominal más baja (24% vs 30%), pero el CAT es más caro (36% vs 32%). Si solo miras la tasa nominal, eliges el crédito equivocado. Si miras el CAT, eliges el que en realidad te cuesta menos.

Números reales de bancos mexicanos en 2025

BBVA Bancomer en créditos personales maneja CATs que oscilan entre 35% y 55% dependiendo del perfil del cliente y el plazo. La tasa nominal que anuncian suele estar entre 22% y 38%.

Banamex (Citibanamex) tiene CATs similares en crédito personal: entre 40% y 60% para perfiles medios. Sus seguros de vida vinculados y comisiones de apertura son parte del costo real que no siempre queda claro en la primera conversación.

Santander y HSBC están en rangos parecidos. Los créditos de nómina, donde el banco ya retiene el pago directamente del sueldo, tienen CATs algo menores (entre 25% y 40%) porque el riesgo para el banco es menor.

Nu en sus créditos personales y tarjeta ha sido más transparente en comunicar el CAT desde el inicio. Sus tasas efectivas varían, pero la ausencia de comisiones de apertura en varios productos hace que el CAT se acerque más a la tasa nominal que en los bancos tradicionales.

Cómo comparar correctamente dos créditos

Primero, exige el CAT antes de firmar. Por ley, todos los contratos de crédito deben incluirlo. Si el ejecutivo te da solo la tasa nominal, pregunta explícitamente: “¿Cuál es el CAT de este producto?” Si no te lo dan con claridad, ese es un indicador de que no quieren que lo veas.

Segundo, pide la tabla de amortización completa. Ahí ves exactamente cuánto pagas cada mes, cuánto va a intereses y cuánto reduce el capital. La suma total de pagos menos el capital prestado es lo que realmente te cobra el banco.

Tercero, considera el plazo. Un crédito con CAT del 30% a 12 meses puede costarte menos en pesos totales que uno con CAT del 25% a 36 meses. Lo que importa es el costo total, no la mensualidad más baja.

El CAT de las tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito departamentales en México tienen CATs que van del 60% al 90% o más. Liverpool, Coppel, Elektra. Son los créditos más caros del mercado mexicano. Si cargas un saldo en esas tarjetas y pagas el mínimo, tardarás años en liquidar y pagarás dos o tres veces el valor original de lo que compraste.

El CAT no es un número técnico que solo entienden los financieros. Es la única cifra que te dice honestamente cuánto te cuesta el dinero prestado. Úsalo siempre.